El AFEITADO Y LA BARBA CON EL PASO DEL TIEMPO

El afeitado y los distintos tipos de barba: arreglada, bigote, bigote y perilla, etc no son cosas que se hayan dado sólo en la edad moderna, esto viene muy de atrás en el tiempo, hasta el punto de haberse encontrado piedras afiladas prehistóricas que se usaban para estos menesteres de higiene masculina.

Las cuchillas de afeitar se usan desde hace relativamente poco, no se puede decir lo mismo de la navaja de afeitar que es un invento del que no se podrían dar ni fechas ni inventor, por lo que la imagen que nos dan de los primeros homo sapiens podría no ser tan barbuda como nos intentan hacer creer(Tuvo que adaptarse al calor de la Sabana Africana), es posible que no generaran tanto pelo como actualmente y aun así se quitarían la barba por cuestiones de comodidad, suponemos.

AFEITADO MASCULINO EN LAS DISTINTAS CIVILIZACIONES:

En Mesopotamia la barba era un signo de estatus social, por lo que los hombres lucían largas y cuidadas barbas, adornadas e incluso rizadas y eran motivo de orgullo para los propietarios de las mismas. Solían recortar la barba en el mentón, las mejillas y el labio superior.

En el antiguo imperio Persa la barba se relacionaba directamente con la masculinidad, no eran nada aceptados aquellos hombres que carecían de ella, tan solo los niños, mujeres y eunucos carecían de ella.

En el antiguo Egipto habitualmente se afeitaba tanto el pelo como la barba a no ser que hubiera motivo de duelo, pero aun así, la gente de alto estatus en Egipto se dejaba crecer la barba en el mentón (perilla), cuidada, recortada e incluso adornada con hilos de oro.

En la antigua Grecia la barba era un símbolo de sabiduría, madurez y virilidad hasta la llegada de Alejandro Magno, que sentía especial predilección por las caras afeitadas argumentando que durante el combate era más cómodo ir afeitado y además se eliminaba un punto de agarre previo al apuñalamiento.

En la Antigua Roma al principio también se veía la barba como un símbolo de virilidad pero con el tiempo se acabó consolidando la cara totalmente afeitada y el pelo corto. Para afeitarse el rostro en Roma se podía recurrir a los tónsores, el problema es que sus métodos eran bastante rudimentarios y solían dejar marcas en la cara por lo que muchos romanos usaban a los dropacitas que usaban drópax, que era un ungüento depilatorio con el que no había que usar ningún tipo de navaja.

Durante la Edad Media en Europa la moda de la barba fue muy cambiante. Al principio de la Edad Media estaba bien vista la barba y lo habitual era tener pelo largo y barbas frondosas, sin embargo, a partir del Siglo VIII las barbas eran vistas como un elemento pagano que podía llevarte a la excomunión y con ello, probablemente, a la muerte.
En el Siglo XVI tras el renacimiento, los eruditos comenzaron de nuevo a dejarse pobladas barbas pero por lo general era raro ver caras peludas, por ello en el Siglo XVIII Pedro el Grande de Rusia puso un impuesto por las  barbas, de esta manera conseguía que la gente se afeitase y se pareciese más a la barbilampiña población Europea.

Actualmente, vivimos un nuevo resurgimiento de las barbas a través de la moda de los hipsters,¿habrán vuelto para quedarse esta vez?

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