LA PUBLICIDAD EN MANO

Cuando uno revisa sus bolsillos, bolso o monederos, es habitual encontrarse con papeles de diferente naturaleza que no sabemos bien de donde han aparecido. No es que suframos del síndrome de Diógenes: es inevitable guardar cada hoja que hemos recibido en nuestro paseo por las calles (salvo en ocasiones en las que colaboremos con el medioambiente y las depositemos en su correspondiente contenedor).

Es común recibir de manos de un desconocido folletos informativos sobre las últimas ofertas de la peluquería de moda de la zona, el menú del día del restaurante más cercano o la reciente reapertura de un negocio de fotocopias. Incluso, cuando nuestro paseo es nocturno, esas hojas de papel plastificado se transforman en pequeñas tarjetas de cartón con ofertas de los clubs y garitos más populares de la zona.

Durante el día, la publicidad en mano es una constante en las calles centrales de las capitales de provincia y también en localidades del extrarradio. Es habitual encontrarse a profesionales de las relaciones públicas en calles cercanas a los centros comerciales de Leganés o Las Rozas o practicando el buzoneo Móstoles.

Este método de publicidad activa, vinculada con los nuevos conceptos de la mercadotecnia directa, sirve para inducir al consumidor potencial a realizar una compra, visitar un local o distintas actividades relacionadas.

TIPOS DE SOPORTE UTILIZADOS EN EL BUZONEO

Respecto al servicio de buzoneo, son diferentes los soportes y modos de operar que uno se encuentra en el sector. Aunque parezca una tarea sencilla, se necesita tenacidad, organización y un estudio del mercado local muy preciso para que la labor del mensajero tenga sus frutos posteriores.

Las empresas que suelen utilizar el buzoneo como arma publicitaria y comercial son tanto grandes superficies comerciales como pequeñas empresas recién inauguradas, cada una con un objetivo diferente: seguir aumentando las visitas de sus vecinos y atraer visitantes a su nueva localización, respectivamente.

Los formatos más utilizados en el buzoneo doméstico suelen ser revistas o folletos publicitarios que incluyen las novedades u ofertas más significativas. En otras ocasiones son meras hojas sencillas con fotografías representativas y ofertas destacadas. También es habitual encontrarse con dípticos, trípticos o simpáticos calendarios.

En otras ocasiones, se sirven de otras fórmulas para llamar la atención del cliente potencial como reparto de muestras o perching, nombre que recibe la publicidad recurrente para usarse en las puertas. En ese sentido también cabe destacar el papel del parabriseado u otros objetos que se debaten entre el merchandising y la nota informativa.

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