TIPOS DE HUMEDADES EN CASA

Con la llegada del invierno, dentro de casa pueden surgir problemas de humedades por múltiples circunstancias. En ocasiones es muy difícil distinguir cuál es el motivo real. Vamos a analizar las principales diferencias de cada tipo de humedades, para que sepas qué problema está afectando realmente a tu vivienda.

Empezamos por las humedades por condensación. Estas humedades son peligrosas porque son complicadas de erradicar. Suelen manifestarse en forma de puntos negros en la parte superior de las habitaciones, aunque también es posible detectarlos en la zona de los zócalos o en el entorno de pilares embebidos en el cerramiento de fachada.

La causa de estas humedades es la superficie fría de los paramentos, que no ha quedado bien aislada del exterior y por ahí se cuela el frio de la calle hacia dentro.

Dentro de casa siempre tendremos un porcentaje de humedad. La misma actividad humana genera humedad porque las personas y animales al respirar expulsamos vapor de agua al ambiente. Y si a esto le unimos actividades inadecuadas, como colgar la ropa dentro de casa en habitaciones cerradas o cocinar sin abrir el extractor de aire, pronto tendremos un exceso de humedad en casa que, si no encuentra salida al exterior, se asentará sobre los techos y paredes.

El problema surge en que esa humedad asentada en esos lugares, si no se ventila pronto se terminará convirtiendo en un foco de hongos y ácaros que puede resultar perjudicial para los habitantes de la casa que sufran de problemas respiratorios, o que tengan pocas defensas, como niños o ancianos.

En este caso, si económicamente no se pueden permitir realizar obras de aislamiento, se puede optar por instalar deshumidificadores, que son aparatos portátiles que absorben la humedad de la habitación y la almacenan en cubículos que, una vez llenos, vaciarás por el desagüe del baño.

Las otras humedades requieren de un proceso determinado. La humedad por capilaridad está causada por haberse levantado el edificio en un terreno húmedo sobre el que no se ha dispuesto ninguna capa impermeabilizante, y entonces el ladrillo de las paredes, por su estructura porosa, absorbe la humedad natural del terreno.

En estos casos se deben recurrir a métodos más sofisticados, como la realización de zanjas perimetrales con aislamiento para proteger los cimientos de casa, o conectar dispositivos eléctricos a la pared para revertir la dirección de la humedad capilar.

Finalmente tenemos la humedad por filtración, donde todavía se abre más el abanico de causas; podemos tener una tubería rota, un escape en un grifo del piso de arriba, una filtración a través de una grieta en la fachada o algún elemento levantado en la cubierta. Esto requiere de un estudio más en conciencia y suele necesitar la realización de ensayos técnicos hasta dar con la causa real de la filtración.

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