Caprichos del coche

En el momento menos esperado suelen aparecer los contratiempos, nadie está pensando en enfrentar una avería al salir de casa, por lo que se hace muy pesado lidiar con el sobrecalentamiento del motor, un fusible quemado, una fuga, entre otros males. La falla podría dejarlo en la calle, hay momentos que parece que tuvieran vida propia, debido a que se presentan en las situaciones menos esperadas. Lo peor es cuando ocurre de noche y en algún lugar solitario.

En realidad no siempre son antojos del vehículo, la causa más probable es el descuido. Muy pocos están al pendiente de revisar ruidos extraños, sacudidas o señales que adviertan que algo no está bien. Conociendo un poco de mecánica es posible arreglarlo, a continuación se mencionan unas pocas averías.

Problemas y cómo prevenirlos

Fallas de alternador: causa que la aceleración sea deficiente, las luces de advertencia se encienden y apagan casi al instante con solo activar algo. Puede ser grave, puesto que es el que recarga la batería, lo más recomendable sería acudir a un taller.

Fuga de aceite: el color las delata, nunca se confíe si es pequeña, en un abrir y cerrar de ojos se hacen más grandes. La mayoría de las veces son las empacaduras o un filtro mal instalado.

Fuga en el radiador: su coche tiene “cuatro patitas” pero no es perro, no marca territorio. Si ve un charco debajo debe revisar las abrazaderas, conectores y demás elementos que puedan generar algún bote. Podría tratarse del anticongelante.

No enciende: revise el resguardo de la batería y el estado del acumulador; en un taller eléctrico encontrarán la falla fácilmente.

Bujías: son piezas sencillas, su problema es de uso o desgaste. Al fallar la capacidad de velocidad se mantiene baja, consume más combustible, entre otros inconvenientes. Reemplazándolas regularmente y verificando que estén en buen estado es suficiente.

La mejor solución a todo es evitar, no esperar a que ocurra una avería y mucho menos ser el causante. Algunos componentes son fáciles de encontrar, otros no tanto y esos suelen ser bastante caros. En el comercio convencional los precios suelen ser elevados, por ello es común buscar otras alternativas, como los desguaces.

Las piezas de segunda mano son de calidad, más económicas y traen garantía. Con el avance de la tecnología estas empresas se encuentran hasta por Internet. Entre, por ejemplo, a www.piezasdesegundamano.es y compruebe lo sencillo y rápido que puede ser hallar la solución a sus problemas mecánicos.

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